sábado, 15 de septiembre de 2007

Desempleo Juvenil

Intervención en Radio Capital 830AM Programa "Con Clase" 5PM 2 de Agosto 2007
Convergencia de Jóvenes contra el Desempleo
Soy un joven de 20 años y una de las cosas que más me preocupan es dónde voy a trabajar cuando termine mis estudios, dónde van a trabajar mis compañeros de clase, mis amigos, ese grupo social entre 15 y 24 años que sueña con tener un buen trabajo y salir adelante.Pero el futuro parece poco esperanzador, según cifras de la Organización Internacional del Trabajo, en el mundo la población juvenil creció 13.2 % entre 1995 y 2005, en cambio la disponibilidad de empleos para este segmento solo aumentó 3.8 %. A lo anterior se le suma otro segmento aún más importante, el porcentaje de jóvenes que a pesar de trabajar vive en la pobreza.Según datos de la Secretaria del Trabajo, el desempleo juvenil en México alcanza cerca del 7%, lo que indica la clara incapacidad de gobiernos y sectores empresariales de crear condiciones dignas para el desarrollo de los jóvenes.Beneficiar a la juventud beneficia a toda la sociedad, ya que problemas sociales tan costosos como la drogadicción y la criminalidad están íntimamente ligados con las altas tasas de desempleo juvenil. La primera experiencia laboral constituye un aprendizaje que posibilita la integración activa de los jóvenes a los procesos de desarrollo del país.La administración de Felipe Calderón, puso en marcha el Programa Primer Empleo, para el cual se destinaron 3 mil millones de pesos en el Presupuesto de Egresos. El Programa establece el otorgamiento de un subsidio de hasta el 100% de las cuotas de seguridad social de aquellos trabajadores que sean de nuevo registro ante el IMSS y adicionales a la plantilla laboral máxima de la empresa. Lamentablemente, las buenas intenciones no generan empleos, lo cual se hace evidente con el rotundo fracaso de este programa que no ha sido ni cercanamente capaz de generar los 25 mil empleos mensuales que tenía como propósito.¿Por qué no ha funcionado? Bueno, a mi juicio este bienintencionado y no menos exótico programa no atiende a la realidad, sino a una fantasía legal que llevada a la práctica no tiene la menor lógica. Para inscribirse en el programa, las empresas deben de estar al corriente en el pago de impuestos y de cuotas al IMSS, cosa que no siempre sucede. En segundo lugar, deben cubrir las cuotas del trabajador los primeros 9 meses; a partir del décimo mes el IMSS comienza a devolver dichas cuotas; lo cual no amortiza el impacto inmediato de la contratación y enmaraña aún más la densa burocracia que complica la existencia de una empresa. En tercer lugar, y esto me parece que es lo más importante, las empresas prefieren contratar en régimen de honorarios o subcontratar en lugar de asumir los múltiples costos de una contratación por nómina.Una solución al problema tan preocupante de la desocupación juvenil debe contemplar, al menos:1. Una reforma a la Ley Federal del Trabajo que busque atacar la desprotección laboral que viven las miles de personas que trabajan en regímenes de subcontratación y honorarios.2. También, apoyos a la educación continua.3. Tercero, crear una Ley de Empleo Juvenil que otorgue incentivos a patrones para que contraten trabajadores sin experiencia, que les genere beneficios suficientes para alentar la creación de empleos decentes para este sector, sin complicar aún más los abundantes procesos burocráticos que rodean a las empresas.4. Finalmente, una simplificación real de los trámites para la creación de empresas.Los partidos políticos han malentendido los problemas sociales y han pensado que poner por escrito en alguna ley los buenos deseos de los legisladores solucionará las cosas, pero esto no es así; hacen falta leyes verdaderamente reflexivas, que atiendan con conocimiento y cuidado los problemas específicos de cada grupo.No llevar a cabo acciones integrales para abatir el desempleo de jóvenes genera enormes costos económicos como la disminución de ahorros, pérdida de demanda agregada y disminución de inversiones. Lo más relevante es el desaliento producido en el sector que integrará la mayor parte de la población en unos años, jóvenes con sentimientos de vulnerabilidad o inutilidad, en lugar de motivación para ser parte activa en la persecución de los retos de nuestro país.En mi partido, Convergencia, del cual soy coordinador político juvenil en el DF, sabemos que los jóvenes son un recurso fundamental de la nación. Impulsar su involucramiento en todas las actividades, ya sean económicas, políticas, sociales o culturales, es menester para que salgamos adelante.Necesitamos saber qué piensas, qué te preocupa y qué necesitas. Si no escuchamos a los jóvenes y atendemos sus ideas y problemas, nunca podremos acabar con los grandes problemas de México. Si te interesa este tema, puedes agregar tus dudas y sugerencias al participar en esta página.
Roberto Velasco A. - Coordinador de Política Juvenil Convergencia DF